Archivos Mensuales: diciembre 2011

NAVIDAD, un tiempo para qué? III Parte.

Al recordar el relato del nacimiento, quién eres tú allí, Angel, Pastor, María, José, el recién nacido, los Magos…?   Toma tiempo y remontate a esa escena.  Descubre tu presencia en ese acontecimiento y hazlo realidad para ti hoy, aquí, ahora.  Escucha las huestes celestiales que alaban junto a tí.

En las pasadas entregas compartimos como esos personajes de fé (los pastores) recibieron un primer mensaje que los  invitaba a no temer y otra muy buena nueva el nacimiento hoy del Salvador.  No te excuses y comienza con esa idea nueva que nace en ti ahora.

Cerramos esta serie, leyendo  en el libro de Lucas 2:13,  como de repente una ¨multitud de las huestes celestiales¨ aparece  diciendo: ¨Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz,   buena voluntad para con los hombres¨.  Cuando te dispones a vivir en armonía con los demás respetando las diferencias que existen entre tú y el otro, eres capaz de escuchar esos mensajeros de amor cantando dentro de ti y puedes vivir en serena paz.

Eres un ser especial,  por eso tu mente y tu corazón se alinean para reconocer que en el Belén eterno de tu corazón hay un Cristo que te inspira a Ser más, a dar más y sobre todo a amar más.

Feliz Navidad!!!

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II PARTE. Navidad, un tiempo para qué?

NAVIDAD, un tiempo para qué?  PARTE II

Cuál es la más  buena de las noticias que tu deseas escuchar en tiempo de navidad? Quieres oir que este es buen tiempo para conquistas?  Para lograr iniciar proyectos?.  Quizás deseas escuchar que tienes una gran oportunidad antes de finalizar el año.  Y es importante que comprendas que tu creas esa oportunidad, que esta no es fruto de la casualidad, la buena suerte o el ¨capricho¨ de alguna divinidad.   Si tienes objetivos claros y estas suficientemente determinado a esforzarte por ellos, tendrás el privilegio de escuchar la segunda palabra que el mensajero dio a los pastores: Una buena noticia de gran gozo para todo el mundo.  El nacimiento es hoy…

Todos los nacimientos comienzan en el interior de… la tierra, la madre, la mente… Has preparado tu vida para el nacimiento de lo que deseas ver realizado?

Si enfocas tu atención en descubrir la misión de tu vida, podrás escuchar la buena noticia: dentro de ti hay un caudal inmenso de posibilidades que esperan ser aprovechadas.  El nacimiento que celebramos en este tiempo trae consigo un propósito nuevo, no te lo puedes perder, para ello debes estar atento a tu conversación mental, que te dicen tus pensamientos?…

El Ángel te esta animando a que uses tus talentos y pongas mano a la obra.  Aprovecha este tiempo de des-cubrir, quitar la capa del temor, renovar tu fe y confiar que  puedes hacer realidad tus deseos.  Bendiciones multiplicadas,

NAVIDAD. Un tiempo para qué?

“Ya se siente la brisa…” resuena la canción y en verdad la temperatura se ha vuelto aliada de que decidamos cooperar con la naturaleza y abonemos nuestros corazones con sentimientos de compasión, solidaridad y amor.

Cuando San Francisco de Asís ideó la representación del nacimiento buscó nuevos símbolos que nos hicieran pensar por toda la eternidad, conectándonos con un retiro interior (cueva) donde vemos nuestra luz iluminar nuestro mundo exterior para avanzar a través de las adversidades (buey), por los surcos (asno) que han creado nuestros encuentros personales con el Creador.

Hoy tenemos diferentes formas de recibir anuncios, para muchos de los cuales también queremos escuchar las palabras que los mensajeros de buenas noticias dijeron a los pastores: ¨No teman.¨  Esta es la  primera buena noticia, prepara tu corazón con un se3ntimiento de alegría, confianza y seguridad de lo  importante que eres y habrá un renacimiento que eliminará una de las más grandes barreras:  el miedo a expandir tu conciencia e ir mas allá de los límites de pensamientos y creencias.  El temor nos mantiene en una celda que no nos deja vivir la vida que Dios creó para nosotros ¨desde antes de que el mundo fuera.¨

Sin importar a lo que temas, la Navidad es un tiempo maravilloso para:

  1. Observar tus excusas y derribarlas.
  2. Acelerar tu frecuencia reconociendo tus talentos y poniéndolos a trabajar en la dirección de lo que quieres lograr en tu vida.
  3. Expandir tu conciencia.  Actúa fuera de tu zona de comodidad.
  4. Deja de preocuparte y comienza a confiar en el Cristo que vive en ti y en todos.

Bendiciones multiplicadas,